Educarnos Hoy para este nuevo tiempo: Educar Actos de Amor

Educarnos Hoy para este nuevo tiempo: Educar Actos de Amor
Por
Claudia Orellana Monsalve, Inam.Claudia
Psicóloga PUCV, Fundadora de Caminar en Consciencia - Escuela de Sabiduría
Instructora Aman en la Sabiduría del Sagrado Corazón Espiritual

Educar en Amor es una de las energías más importantes. Está presente en todo y en todo momento. Sin embargo, el día a día nos llena de actividades que por ahí nos hacen olvidar expresarlo o bien darlo por hecho, dejando en la libre interpretación del otro la real intención de lo que estamos haciendo o decidiendo hacer.

Educar el Ser persona y Caminar con la verdad van totalmente de la mano del Amor, de la comprensión del amor como energía fundamental y presente en todo lo que hacemos. Ahora, la pregunta que surge es ¿cómo educamos en Amor de manera que esta experiencia sea siempre una constante presente en las relaciones, independiente de lo que estamos sintiendo o pensando?. Una clave hermosa que me entregaron los Maestros de Luz es: con actos explícitos de Amor.

Todos estamos en este hermoso proceso que es educar, todos sin excepción, educamos a un otro: hijos, sobrinos, alumnos, estudiantes, amigos, pareja, relaciones de cualquier tipo, etc. siempre hay momentos de educar, y educar actos de amor es algo extraordinariamente simple y a la vez muy poderoso.

¿Qué significa educar actos de amor? los actos de amor están presentes todos los días de la vida, y en todo momento puedes identificar un acto de amor. Un acto de Amor significa que muestras al otro que estás realizando algo por amor. Por ejemplo: yo detesto la mantequilla, el olor, su contextura. No me gusta. Ojalá que la mantequilla esté lejos de mí. Sin embargo, a mis niños, cuando pequeños y a mi marido, sí les gustaba. Para mí, realizar el gesto de preparar un pan con mantequilla a uno de ellos, es un acto de amor y ¿por qué un acto de amor? porque cuando tú sabes que algo te cuesta, algo no te gusta, algo te da pereza o algo simplemente no te dan ganas de hacer en ese momento, por el motivo que sea… e igualmente lo realizas, eso es un acto de amor. Aunque sea con la cara larga, arrugada, asqueada, mal humorada… sigue siendo una acción que se está realizando y si se hace con la consciencia de ir más allá de la molestia o incomodidad, es simplemente por amor.

Cuando usas esto como un gesto educativo y muestras explícitamente para ti, y/o también para el otro, que lo realizas como un acto de amor, un gesto de amor, lo que estás mostrando y educando es precisamente que muchas veces hay cosas en la vida que no nos gusta realizar y, sin embargo, las realizamos y las realizamos por el otro, porque lo amamos. Lo maravilloso de esto es que sucede a diario, todos los días tenemos la oportunidad de expresar amor a través de gestos que nos agradan y a través de gestos que no nos agradan tanto y, sin embargo, los hacemos igual. Cuando realizamos esto, estamos educando la maravillosa experiencia de que el amor está presente siempre y que puedes observarlo en diferentes gestos y actitudes de los otros. Al educar esto y entrenar la observación atenta de estos gestos de amor abrimos un espacio maravilloso en el que se consolida el aprendizaje del lenguaje del amor, que trasciende lo verbal y las exactas palabras te quiero o te amo.

Mostrar que esto que a mí me cuesta lo hago porque te quiero, lo hago porque te amo, lo hago porque para mí eres importante, está manifestando, mostrando y educando que la vida está compuesta de momentos que son pequeños y sutiles actos de amor. Cuando se educa en los niños y desde pequeños les empezamos a mostrar “esto lo hago porque te amo” mostramos una verdad importante: no es necesario que nos guste todo. Hay cosas que nos gustan y que son definitivamente súper fáciles de realizar y, claro también son realizadas desde el amor, también son realizadas como actos de amor, son fáciles y muchas veces se dan por sentado y cualquiera podría ver y decir que eso lo estás haciendo desde el amor y lo estás haciendo con amor. Sin embargo, cuando la cara o los gestos muestran disgusto, asco, desagrado, pereza, etc. la duda de si realmente lo hace con amor aparece y toma lugar para, muchas veces, inundarnos de más y más dudas que nos entristecen, enojan y terminamos quitándole valor al gesto o el acto que están realizando. Mi cara revela desagrado completo al estar haciendo un pan con mantequilla (guacala),sin embargo lo hago y al hacerlo, a pesar de que mi cara revela mi asco, mi gesto está emanando ese amor por este otro que va a recibir el pan con mantequilla. Y la acción sigue siendo una acción realizada por amor.

Esto es importante porque cuando estamos educando y mostrando actos de amor, estamos también educando consciencia, pues el receptor del gesto observa cómo el otro está interactuando con él, va a observar que lo que está realizando también son gestos que se están manifestando para ellos y por ellos, lo que genera el sentimiento de agradecimiento porque puede ver que te cuesta e igualmente lo haces, por lo que el recibir el gesto, es recibir ese amor, recibir el cariño que ahí hay.  Es hermoso ver cómo empiezan a tomar estos gestos, hacerlos propios y realizarlos también por cuenta propia. 

¿Cómo Educar actos de Amor?

Para educar actos de amor hay tres aspectos básicos muy simples a considerar. Solo leyendo comprensivamente estos tres puntos, la experiencia de educar actos de amor arranca con grandes posibilidades de generar hermosos beneficios en la relación y en los vínculos.

Lo primero que necesitas recordar siempre es que, educar actos de Amor tiene infinitas posibilidades todos los días, pues el día está lleno de actos de amor.

Lo segundo, los actos de amor son actos, acciones, gestos que realizamos ya sea porque nos gustan/agradan/satisfacen, o ya sea que no nos gustan/agradan/satisfacen tanto. Y estos últimos son importantes de incorporar en esta definición, pues el amor trasciende el agrado o desagrado, que es temporal.

Tercero, realizar un acto de amor, en las primeras instancias de educarlo requiere de la intención consciente de hacerlo como un acto de amor. Me explico, a veces simplemente da pereza levantarse a ir a buscar algo o contestar el teléfono o abrir la puerta, etc. sin embargo, te levantas y lo haces igual. Realizarlo como un acto de amor es cuando lo haces en consciencia de que lo haces como un acto de amor y lo muestras, ese amor que estás expresando al otro es recibido conscientemente. El otro recibe ese amor, recibe el gesto y la entrega que ello implica, generando un contexto de valoración de todo el movimiento que se está realizando en dicho acto de amor. Hacerlo en consciencia implica, primero, la decisión interna de hacerlo como acto de amor, decisión que puedes expresar en voz alta o solo dejarla para ti en tu interior. En ambos casos la energía del momento será impactada por la decisión de realizar la acción como un acto de amor.

Cuando educamos actos de amor estamos educando mucho más que solo la realización de acciones por otro. Estamos educando la importancia de recibir amor, lo hermoso de entregar amor, la estabilidad de la energía amor en la vida, además del dominio emocional, estabilidad emocional, fortalecimiento de vínculos y relaciones, lo que sin duda, trae la grandiosa posibilidad de una valía y seguridad personal fortalecida.

Cada momento, cuando acompañas a alguien, cuando decides lavar los platos por otro, cuando decides ir por ese vaso de agua o salir de madrugada a buscar a tu hijo, limpiar la casa, revisar un informe, cocinar, ir a trabajar, recoger una basura en la calle, hacer un pan con mantequilla, etc., etc., etc. son momentos y oportunidades de imprimir conscientemente el realizarlas como actos de amor.

Al hacerlo el otro lo recibe como un gesto de amor y he ahí un aprendizaje fundamental : aprender a recibir Amor, al recibir esa acción. Y cuando está en ese momento recibe esa frecuencia amor, y por lo tanto, la comprensión de lo que significa reconocer la entrega del otro cuando está realizando actos de amor. El recibirlos, el tomarlos como acto de amor te lleva a un lugar hermoso que nutre y fortalece el vínculo de ese momento.

Un hermoso ejemplo de lo interesante que es educar actos de amor y recibirlos, es el relato que una mamá muy cercana a Caminar en Consciencia tuvo con su hijo de 7 años. Estaban en el parque y ella le dice que ya es hora de ir a casa, él le pide que se que se queden un rato más, a lo que ella accede por solo 5 minutos, su hijo vuelve feliz a los juegos, se detiene, se da vuelta y dice “mamá eso es un acto de amor porque tú no querías quedarte” y muy feliz de recibir ese acto de amor, vuelve contento a sus juegos por ese tiempo concedido.

Es maravilloso cuando efectivamente los niños empiezan a comprender lo que significa esta entrega y lo que significa para ellos recibirla.

Poner atención consciente a educar todo lo que se está entregando y todo lo que ellos también están recibiendo y entregando, les favorece el comprender la vida desde un lugar de reciprocidad y abundancia de amor cada día, trascendiendo las formas, valorando la entrega y la recepción. Y cuando se educa el aprendizaje adquiere valor en el correcto flujo de la energía RECIBIR para luego ENTREGAR.

Ese es el correcto fluir de toda energía y especialmente de la energía AMOR. Para saber entregar amor, necesito aprender a recibirlo, llenarme de él y por rebalse entregar, por consciencia entregar, por reciprocidad dar.

Estamos educando también entonces, el significado de la entrega. Y oportunidades de entrega son todos los días, a cada momento.

Me pasó en una oportunidad que estaba con mi hija, las dos acostadas viendo series y me dio sed y dije: qué ganas de tomar agua ¿me puedes ir a buscar un vaso de agua? y ella me mira, me dice: ay mamá, estamos las dos acostadas. Seguimos viendo la serie y de pronto reacciona y me dice: voy a hacer un acto de amor ¡voy a ir a buscar un vaso de agua!. Que ella tenga esa consciencia en ese momento de tomar una decisión consciente de hacer esa entrega en amor, por amor ¡y hacerlo! le da poder, la llena de satisfacción, pues decidió hacerlo por sí misma y porque quiso, y además se genera un momento de entrega-recepción-entrega en Amor.

Puede ser que en algunos momentos no tenga ninguna ganas de hacerlo y no lo va a hacer y está perfecto, hay una decisión consciente también ahí, no es que todo el tiempo tengamos que estar con esa consciencia de estar entregando actos de amor. Sin embargo, el educar actos de amor hace que el otro tome una decisión también respecto de ello. Y esto no quiere decir que si no se realiza el acto de amor hay menos amor, no. Lo que estamos ahí conectando es que, sobre todo, y principalmente en aquellos momentos en que nos desagrada realizar algo, podemos elegir realizarlo como un acto de amor. La vibración de ese momento cambia y se teñirá de la energía Amor.

Es importante la consciencia que le imprimimos a cada uno de estos gestos o actos. Es importante formular en tu interior desde tu corazón, lo hago como un acto de amor. Solo ahí, aunque arrugues la nariz o se te revuelva todo por dentro, el amor será la energía que quedará impresa en ese momento.

Si te quedas solo refunfuñando por el asco que te da el olor a mantequilla, te llenas de enojo porque tienes que hacer eso que te desagrada, estarás emitiendo esa energía y esa vibración que surge desde el plano emocional mental, con emociones, sentimientos y creencias que teñirán el momento y se estará interfiriendo e incluso bloqueando, la emisión de la vibración energética de un Acto de amor y lo que recibirá el otro serán esas emociones de desagrado y enojo.

Recuerda, aunque estés en el asco, el desagrado, el enojo de “tener que” hacer algo, si en ese mismo instante te sitúas de corazón en la intención de hacerlo como un acto de amor, entonces, imprimirás de inmediato ese flujo energético AMOR, y ese acto desagradable se transforma en un gesto de amor y el amor modifica la frecuencia de todo, aunque sigas con cara de asco y desagrado. 

Por mucho que para tí sea un desagrado, por mucho que estés con el ceño arrugado o con la nariz tapada, realizarlo se transforma en un símbolo de amor. Hoy en mi familia hacer un pan con mantequilla es un símbolo de Amor. Entregar esa frecuencia y crear estos símbolos hace que luego hayan gestos de reciprocidad, el otro se suma por comprensión a “yo también puedo hacer actos de amor por ti” y ahí, esta maravillosa herramienta se despliega como un triunfo en el aprendizaje del recibir y entregar Amor, pues surgen estos momentos de reconocimiento en que el otro reconoce y valora espontáneamente que lo haces por amor. O decide generar sus propios actos de amor como ir a buscarte el vaso con agua.

Modificar la energía del momento en que se realiza una acción es así de sencillo, basta con modificar la intención desde el corazón decidiendo hacerlo por amor.

Cuando los niños desde pequeños empiezan a comprender esa reciprocidad son más capaces de trascender la pereza, el desagrado de hacer algo o cualquier sentimiento o creencia que pueda estar ahí en ese minuto, y empiezan a generar una vibración diferente en la entrega y en su realizar estas acciones como actos de amor ¡y eso es lo importante con los actos de amor! pues estamos educando específicamente hacer gestos cuando más cuesta emitir desde nuestro interior esa vibración Amor, lo cual implica soltar algo de la emoción que es desagradable y poder entregar el gesto desde la simple intención de realizar un Acto de Amor. Cuando lo logran, entonces logran dar un paso adelante en el gobernar sus emociones e ir más allá de ellas en nombre del AMOR.

Algunas personas me han preguntado cuando conversamos acerca de esto ¿Qué pasa si alguien se piensa aprovechar de mí y empieza a pedirme actos de amor?

Los actos de amor se entregan por decisión. Alguien o tú mismo, tú misma puedes pedirle a otro, o te están pidiendo que colabores con x, el otro o tú, van a decidir si lo hacen o no. Si la acción solicitada se realiza, es porque lo está decidiendo en consciencia como un acto de amor. Al momento de elegirlo de esa manera, inmediatamente está modificando su vibración, pues estás tomando una decisión consciente de modificar la intención en la entrega del gesto.

Cada quién elige qué actos de amor realizar y cuando, por lo tanto, si estás en esa frecuencia, la creencia y/o el sentimiento de que se están aprovechando se diluye, pues es elección personal.

Los actos de amor generan reciprocidad, no generan deuda. Cuando tú haces un acto de amor estás entregando una acción en amor, no estás haciendo un favor. Y esto es muy importante. Si estás haciendo un favor, entonces no estás haciendo un acto de amor, estás en la frecuencia de hacer un favor a alguien. Hacer un acto de amor implica otra energía, implica que lo hago por amor, lo hago con esta intención interna de “lo hago porque te amo” y cuando se genera esa energía genuina, entonces no genera culpa y tampoco genera deudas. Es una entrega sin esperar nada a cambio, lo haces porque eliges hacerlo.

Si llegara el momento en que en tu sentir interior te dices “he hecho muchos actos de amor y este x otro no ha hecho ninguno por mí”, entonces no lo estás haciendo genuinamente desde el acto de amor, lo estás haciendo esperando que el otro también lo haga y eso es otra intención, estás queriendo que lo otro te devuelva la mano y eso es tener un interés encubierto.

Imagina esos momentos donde más cuesta conectar con el amor. Cuando estás enojado/enojada. Imagina que poderoso es estar enojadísimo/enojadísima y decidir desde el interior conectar con el amor en ese mismo momento. Y decidir realizar un acto de amor. Eso implicaría un gran dominio de sí mismo, pues internamente estarías diciendo “voy a dejar mi enojo de lado y voy a hacer esto x por x”. Es una decisión que te lleva a un espacio de consciencia que te ayuda a cambiar tu frecuencia interior y del entorno en el que estás y de lo que estás entregando. Y al cambiar la frecuencia de lo que estás entregando, está llegando al otro con esa modificación de frecuencia y el otro la recibe entonces desde esa energía a la base, Amor. ¡Qué poderoso para el propio proceso de crecimiento personal y qué poderoso para el proceso de crecimiento personal de todos los involucrados!.

Imagina además, que ese mismo momento esa energía que está recibiendo el otro, la percibe en su interior desde el sentirse querido/querida, se siente amado, se siente valorado, fortaleciendo su ser interior, otorgándole estabilidad, valía y seguridad en sí mismo por sobre las circunstancias. Así es, pues sí alguien… yo, tú o cualquiera decide dejar de lado el mal momento y todas las emociones adversas involucradas, para realizar un acción un gesto desde el amor, por amor, esta energía es recibida por el otro con el registro de que el vínculo, la relación, él o ella, son más importantes que lo que la situación te está haciendo sentir, le estás comunicando que la relación, su persona, su ser, vale más. Le transmites estabilidad por sobre la temporalidad de las emociones y de las situaciones contingentes y cotidianas, y eso es precisamente lo que el amor es.  

Cuando te decidas a comenzar a experimentar la experiencia de educar actos de amor empezarás a recibir los lindos frutos que trae y eso que acabas de imaginar, será una realidad.

Realizar actos de amor es uno de los gestos y aprendizajes en el Caminar en Consciencia con nuestros niños, con nuestras parejas, con todas nuestras relaciones.

Realizar actos de amor está conectado con el caminar con la verdad de lo que estás viviendo, desde la verdad de lo que estás sintiendo y desde esa verdad, decidir desde el corazón. Si decides hacer un gesto de amor serás tú quien más se beneficie, al dar inicio a un virtuoso circuito de reciprocidad que se riega para todos lados y todos entran en ese aprendizaje de amor.

Es muy diferente realizar un gesto con cara enojada o de desagrado sin decidir hacerlo como un acto de amor, a realizar esa misma acción igualmente enojado o desagradado, con la intención explicita de que estás eligiendo hacerlo como un acto de amor. Tu energía cambia y la energía del que lo recibe también.

Si eliges conscientemente y además explícitamente, es decir, lo verbalizas en voz alta: “Voy a realizar un acto de amor”, entonces tu frecuencia cambia, tu entrega tiene otra energía. El otro lo recibe, se beneficia de ello y desde ahí puede decidir también realizar actos de amor, generando una cadena de actos de amor y reciprocidades.

Es hermoso ver como puedes efectivamente inspirar a otros a realizar sus propios actos de amor y al efectivamente lograrlo, sobre todo en esos momentos difíciles, sumarás a tu vida el gran aprendizaje de dominio personal en pro del amor, sentirás la satisfacción de ver como el otro se empapa con ello, también se empodera y se suma a esa energía generando un hermoso circuito de comprensiones de recibir y entregar amor en reciprocidad.

El amor no es una emoción o un sentimiento, es una energía sublime que lo inunda todo y está presente en todo. Educar que el amor trasciende nuestros estados y sensaciones emocionales y sentimentales, trasciende nuestras creencias y pensamientos, trasciende nuestra historia o lo que hemos vivido y experimentado, es educar que todos somos receptores del Amor en todo momento.

Cuando los actos de amor ya son parte de la vida, sucede algo realmente hermoso… empiezas a reconocer espontáneamente que aquello que el otro realiza, aunque lo haga con gesto de desagrado, lo está interiormente decidiendo desde el amor.

Y ya no necesitas que el otro lo intencione o lo verbalice, o incluso conozca esta información de realizar actos de amor, pues tú ya lo tienes incorporado y lo puedes reconocer.

Y tú, al recibirlo y reconocerlo con esa energía en amor, entonces como receptor, estás modificando toda la energía de la entrega. Y te transformas en un permanente receptor de gestos de amor de todas tus relaciones. Un agente activo de transformación de momentos a la energía amor y además comienzas a comprender el lenguaje del amor más allá del “te quiero”, “te valoro”, “te amo”, pues recibes en todo momento expresiones de amor que te lo confirman.

¡¡Es hermoso!! realmente es uno de los aprendizajes más hermosos que he podido observar en mi contexto familiar, ver en mis hijos cómo funciona y cómo ellos lo toman, cómo ellos lo usan, como es parte de su lenguaje y al usarlo ver cómo a nivel familiar empieza a ser reconocido. Ellos ven, sin que se les verbalice, que papá, mamá, la tía o la abuela, un profesor o una amiga está haciendo un acto de amor y entonces cambia totalmente la frecuencia del momento, porque si bien es claro que están haciendo algo que habitualmente no hacen y lo hacen igual, eso para ellos ¡¡es amor!!

Cuando un acto de amor es observado y reconocido como un acto de amor hay otra valoración y es precioso como cambia toda la energía, ese momento se transforma en recibir ese amor y da el impulso a entregarlo.

El Amor es ilimitado, en otras palabras, no tiene límites, no se acaba. Por lo que puedes decidir hacer cuantos actos de amor quieras. Es una fuente de energía inagotable y mientras tengas la claridad en tu corazón que eres tu quién está decidiendo realizarlo y hacerlo desde ahí te pertenece, nadie te obliga, nadie te lo impone. Es una decisión personal, una elección.

Muchas veces realizamos las cosas casi inconscientemente y porque hay que hacerlas, ya sea con ganas o sin ganas, entonces ahora la invitación es a realizarlas conscientemente como actos de amor. Cuando educamos actos de amor necesitamos imprimir la energía del amor, imprimir la intención pues el que tú conscientemente coloques la intención en el momento que estás realizando un acto de amor para expresar que amas a otro, eso es lo que va modificar la energía, es lo que va a imprimir una nueva frecuencia y va a darle a ese gesto que estás haciendo de salir al frío para echar la ropa a la lavadora o ir a revisar el motor del auto, lo haces como un acto de amor.

Solo ahí tú estás cambiando en ti la frecuencia y estás modificando toda la experiencia en ese momento para ti y desde ti hacia el resto. Es muy lindo porque uno ve cómo es que dentro del día se van sumando actos de amor por mí, por el otro, por amor a tu casa, por amor a tus cosas, por amor a tu perro, por amor a tu gato. No solamente son gestos de amor hacia las personas, es hacia todo.

Cuando te das cuenta de que estás decidiendo la energía que vas a imprimir en las acciones que realizas, es la base del ejercicio de tu autonomía y, por lo tanto, la base del ejercicio de tu poder personal. Otra de las claves en Caminar en Consciencia que nos han entregad los Guías  siempre es el desarrollo de la autonomía, pues educar autonomía es importante para que generemos una autoeducación. Y con los actos de amor sucede algo que es muy lindo porque empezamos a educar el que los niños desde pequeños empiecen a tomar decisiones respecto de la entrega en amor. Y es muy fácil para ellos hacer eso, se les da por todos los poros de su ser, por lo tanto, el que nosotros tengamos esa consciencia y vayamos educando esto para que siga sucediendo en su vida y que después sean jóvenes, en su etapa temprana y luego se conviertan en adultos y tengan esto como parte de su vida, está realmente bello.

Educar y realizar actos de amor es para toda edad y todo época, sin embargo, si pensamos en los niños de hoy que han nacido desde el 2013 con la estructura maestra del Octavo centro de luz y el Sagrado Corazón Espiritual, y que por lo tanto, tienen un gran potencial de comprensión a niveles superiores a las de generaciones anteriores, el que ellos desde ya vayan tomando esto como parte de la dinámica de relación es hermoso, porque va ir generando esta consciencia respecto de lo que significa recibir el amor y lo que significa decidir entregarlo, independiente del estado emocional del momento. Gracias a su poderosa estructura maestra podrán irradiar e impactar a muchas más personas en el planeta, formando una generación consciente de su energía Amor.

Te tengo una invitación y es que tú en lo íntimo, sin contarle a nadie lo que estás decidiendo hacer, lo hagas, y veas qué pasa contigo cuando imprimes una intención desde la decisión de realizar un acto de amor, con cada labor cotidiana que está realizando y, sobre todo, y especialmente, con las que no te gustan. Ahí la idea es observar, percibir qué pasa contigo, cómo fluye el momento, el día, qué pasa con tu gente, qué pasa con tus relaciones, qué pasa con el resto del mundo.

Recuerda que cada gesto, cada movimiento tiene un impacto en Todo el universo. Somos impactadores de todo el universo y ,por lo tanto, muchas veces vas a poder también observar más allá del plano físico en el que estás.

Entonces, la propuesta es que decidas un día completo para realizar esto y ver qué pasa contigo, por solo el hecho de decidir un día de actos de amor en consciencia, observa qué pasa ese día y obsérvalo en total apertura, porque en estricto rigor no tiene que pasar nada, no tiene que pasar mucho, solo observa. Y si tienes hijos que están creciendo, que están en ese momento de ser esponjitas de absorción de todo, te invito a educar actos de amor y empezar a entrenar la consciencia de recibir estas entregas y el decidir entregarlas.

Es muy importante educar el recibir amor y entregar amor para generar comprensión de lo que realmente significa la experiencia amor en reciprocidad.

Y el educar a nuestros hijos a recibir actos de amor nos llevará a ello. Les mostrará como ir más allá de sus emociones y sentimientos, les mostrará que ellos pueden tomar decisiones más allá de las circunstancias emocionales del momento, les enseñará a ser autónomos, a elegir el tipo de persona que quieren ser en cada momento, les fortalecerá en su valía y poder personal al decidir por comprensión realizar actos de amor. Es realmente una súper linda posibilidad para ellos, para la familia, para la comunidad y para toda la humanidad.

Los invito a generar una cadena de educación de actos de amor con todas sus relaciones.

Los invito a abrirse a observar la energía que imprime y emite.

Los invito a hacer de nuestro planeta un planeta con seres humanos: hombres y mujeres que eligen conscientemente educar y relacionarse en amor y por Amor con todos.

Como dije en el articulo anterior, el Amor es fundamental y el ingrediente más importante en toda instancia educativa y es esencial tenerlo presente en todo momento para todo aquello que estamos educando, pues es el cimiento básico de habilidades como autogestión y autonomía, para formar personas que se auto educan, para avanzar en sus propósitos, crecimiento y evolución personal.

En este tema profundizaremos en siguiente articulo de Educarnos Hoy para este nuevo tiempo.

Un abrazo cariñoso a todos,